El WiFi es una tecnología de
comunicación inalámbrica fundamental que permite conectar dispositivos
electrónicos como computadoras, smartphones y consolas a internet o entre sí
mediante ondas de radio, eliminando la necesidad de cables físicos. Esta tecnología,
desarrollada inicialmente por el CSIRO en Australia, ha experimentado una
evolución constante desde su primer estándar comercial (802.11b en 1999) hasta
el actual WiFi 6 (802.11ax), logrando mejoras drásticas en velocidad, seguridad
y capacidad de conexión simultánea. Su funcionamiento se basa en un proceso de
tres pasos donde un router recibe datos de internet por cable, los convierte en
señales de radio que viajan por el aire y finalmente son captadas por el
adaptador del dispositivo del usuario para ser traducidas de nuevo en datos
digitales. El sistema opera principalmente en dos bandas de frecuencia: la de
2.4 GHz, que ofrece mayor alcance pero menor velocidad debido a las
interferencias, y la de 5 GHz, que es mucho más rápida y menos congestionada
aunque tiene un alcance limitado. Para garantizar la privacidad y protección de
los datos, el WiFi utiliza protocolos de seguridad que han evolucionado desde
el vulnerable WEP hasta los estándares actuales y más seguros, WPA2 y WPA3.
Entre sus principales ventajas destacan la movilidad, la comodidad y el bajo
costo de instalación, aunque todavía enfrenta desafíos importantes como las
limitaciones de alcance físico (paredes o techos) y las interferencias de otros
aparatos electrónicos.
https://youtu.be/zCNDIBUtLck?si=FX1D4Kw2NUwcEq3h